Antes de iniciar mi carrera en la docencia, estuve trabajando en la industria como Inspector de Control de Calidad y con una carrera trunca en el IPN. En septiembre de 1982, tuve que firmar mi renuncia, debido a las repercusiones de la nacionalización de la Banca, muchas empresas empezaron a recortar su plantilla de personal, principalmente el de confianza y, en esas circunstancias me vi. involucrado.
Fue muy difícil colocarse, pues seguía el recorte masivo de personal en dondequiera. Un año después, me habló un amigo y excompañero de trabajo, me habló de la posibilidad de ser considerado, para trabajar para una escuela del nivel preparatoria, fui a probar suerte y así inicié la aventura de impartir clases. La necesidad fue mi principal promotor, no la podía dejar pasar dadas las circunstancias. Iniciando con Matemáticas I y, en forma escalonada y progresiva, siguieron las demás matemáticas, así como, mi arribo a las Físicas. Posteriormente, debido a mi incursión a la carrera de Licenciatura en Matemáticas Aplicadas y Computación en la UNAM, me permití ofrecer durante un tiempo, materias del área de programación dentro de las asignaturas impartidas. Actualmente imparto todas las matemáticas y las físicas.
El ser profesor, a pesar de haber iniciado por una necesidad económica, es a pesar de los diversos ataques en los medios de comunicación, de una gran satisfacción, me gusta en todo lo que significa atender a los muchachos de está etapa de la vida del ser humano, tan complicada, pero a su vez, es un reto, por la problemática por la que atraviesa el adolescente, llena de cambios.
A veces, cuando me encuentro a algunas personas maduras y me saludan, tratando de motivar mi memoria, porque dicen haber sido mis alumnos, me llena de satisfacción. Cuantos años han pasado para que esas personas con tantos cambios físicos aún se acuerden de mis clases, me saludan afectuosamente, es la mejor muestra de que signifiqué un poco en su avance por la vida. Que orgullo que algunos de éstos, ya sean profesionistas y mas aún, que algunos compartan la profesión de enseñar.
Los motivos de insatisfacción, son cuando por la dificultad de las materias que normalmente imparto (las matemáticas y las físicas), llego a tener los mas altos índices de reprobación y no poder encontrar algo que aminore esas cantidades. Queda sólo maquillar números, pero, tampoco estoy satisfecho. Llevo entonces a la práctica, las sugerencias y procedimientos de los talleres didácticos que nos ha proporcionado el sistema, pero, a veces ni de esa manera se logra abatir los índices de reprobación.Esa es mi confrontación con la docencia, me despido afectuosamente.
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