viernes, 12 de diciembre de 2008

Mi aventura de ser maestro

Mi aventura de ser maestro inicia hace 25 años, después de ser “renunciado” de la función de Inspector de Control de Calidad en la industria, sin tener mas opción que ésta, en vista de que la industria entera estaba recortando personal, no absorbiendo, puesto que la idea era desquitarse de la medida tomada por el gobierno federal (la Nacionalización de La Banca) en 1982. Mi única perspectiva era “lo tomas o lo dejas”, fue algo que no era de mi agrado, sentía que no era mi fuerte y que, debería ser algo bastante temporal, sin embargo, con los años se convirtió en mi única alternativa, me acostumbré y aprendí a apreciar esta profesión, en divertirme de la labor de enseñar y tomarlo como un juego de estrategias entre enseñar, evaluar y subsistir, la industria no absorbe personal de cierta edad en adelante, más cuando había estado trabajando para el gobierno. El amor a la profesión es cuando te empiezas a involucrar con los alumnos de forma mas directa, a enterarte de sus problemas y a pretender y querer ayudar y buscar cambiar sus puntos de vista cuando sientes que están equivocados, que puedes encausar a algunos de ellos que te confieren sus problemas, sería uno de palo para no sentir en ciertas ocasiones, que algunos te llegan al corazón, y darte cuenta la problemática que a veces no les permite rendir suficiente.
Son tantas las cosas que le motivan a tener que quedarse en esa aventura, que sería difícil poder enumerarlas todas, pero se le toma amor a la profesión y preferir enseñar a tomar una función administrativa, no es lo mismo. Te hace más humano y quisiera uno transformar las condiciones de muchos de ellos pero, eso es imposible, sólo se puede transformar lo que es transformable y de acuerdo a las limitantes de nuestros propios recursos.
A grandes rasgos esa es mi aventura de ser maestro.

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